miércoles, 8 de febrero de 2012




2012

Habrá que desmontarse
                        en este reloj
Habrá que desmontarse
                        en este reloj
Habrá que desmontarse
            desmontarse
                        desmontarse
                                    en este reloj

Y habrá que armarse otra vez
                        en este reloj
Habrá que armarse
                        en este reloj
Habrá que armarse
            armarse
                        armarse
                                    para el próximo reloj

Y habrá que hacerlo ya, para que el tiempo nos alcance preparados.

domingo, 2 de mayo de 2010

Fuego en el cuerpo

“mi campo no es tu campo”
Joel Latner

Mi campo no es tu campo, hormigueo, inercia, caminar del 1 al 10, mi velocidad no es tu velocidad. Las percepciones humanas, los andares, centrar la mente en mi cuerpo sinérgico, mente hilada al cuerpo en un campo de velocidad relativa.
Hilos de sangre, la vida es halito del ciclo, agita el cuerpo a la velocidad de la luz, la autenticidad o la robotización se presentan enmascaradas de piedra. Peligro: la decisión marcará tu vida.

Veo los ojos robotizados, los ojos libres, ambos tienen miedo.

Fuego en el fuego y miedo. Ojos libres se levantan de legañas y una lágrima bosteza, sonríe, se vierte en su vida orbitada, mente hilada al cuerpo en un campo de velocidad progresiva, caminar del 1 al 10, la percepción es prioridad, sentir es la premisa. Consecuente el ser humano desayuna verdad come verdad y cena verdad, su antecedente es la órbita de la paz y pura tautología, la máscara es de quita y pon, desnudarse comprende el ocio del fuego, el fuego en la penumbra, las fases de la luna los fractales y la luz de la noche.

Hielo en el hielo y miedo. Ojos robotizados sencillos, malévolos robotizados, levantándose en legaña seca, gruñendo, se vierte en la órbita de la vida ajena, mente hilada al cuerpo en un campo de velocidad inducida, caminar pisando, el poder es prioridad, el poder es la premisa. Inconsecuente el ser humano desayuna mentira come mentira y cena mentira, su antecedente es la órbita de la guerra y pura contradicción, la máscara es permanente, maldecir comprende el ocio del hielo, el hielo en la penumbra, no se nombran la luna y los fractales ni la luz de la noche.

Veo los ojos robotizados, los ojos libres, ambos tienen miedo.

Mi campo no es tu campo, hormigueo, inercia, caminar del 1 al 10, mi velocidad no es tu velocidad. Las percepciones humanas, los andares, centrar la mente en mi cuerpo sinérgico, mente hilada al cuerpo en un campo de velocidad relativa.
Hilos de sangre, la vida es halito del ciclo, agita el cuerpo a la velocidad de la luz, la autenticidad o la robotización se presentan enmascaradas de piedra. Peligro: la decisión marcará tu vida.

Carmen Megias

viernes, 23 de abril de 2010

Planeta Pezón by Carmen

Regresa abeja a la colmena, reina, poliniza el pecho mientras la miel se deshace grumosa en la peca lunar de la mujer, en el planeta táctil de lo sensible y bello.

Electromagnetismo corporal en el centro de la teta, luna llena delirante sobre il cuore del planeta pezón que se estremece en un movimiento sísmico, en la caricia del rosa, en su enésima estría al placer suave, puntilla abultada cabeza de alfiler y puntilla. Compacto el pezón se amotina contra el frío, a la luz de una vela lengua lame, estremece el movimiento circular, húmedo, cálido, básico y delicado de unos labios virados en torno.

Planeta se solidifica mujer y se yergue demoledora, vencida, acunada en la balada se recuerda bella y se construye en ser, se contradice con su homologo, se ponen de acuerdo con la naturaleza y siente paraísos.

Vibra la palabra en contacto con planeta, vibran los silencios, la penumbra, vibra el entresuelo de las costillas, vibran las abejas polinizando pechos, cristal vibra y vibra el planeta pezón en la colmena, mientras, la miel se deshace grumosa en la peca lunar de la mujer.

martes, 23 de marzo de 2010

Planeta pezón by Loredhi

Noche refugio,
calavera mutante donde los percheros se abren,
prendas de papel sobre la cadera de un cuchillo que grita.
Abrigo noche, piel de asno,
escopetas asomando las narices por el marco de la puerta,
noche cuna, arrullo, almohada vertical del insomne,
noche burbuja de la parturienta sobre una camilla de aullidos,
noche intacta, nueva cada vez, mortaja, nueva cada vez,
asalto a los fondos,
caída que escupe venenos de sus cuencas sin memoria.
Noche desfallecimiento,
velo desempolvando a la novia, a las grietas de unos labios conocidos,
aureola distante, carne y uñas,
noche disparo, punta del iceberg,
escudo de la ira, volcán devorahuesos en la circunvalación del hambre.
Noche y una constelación de pecas bajo el pecho derecho,
noche mundo, pezón del feto, vértigo en los salientes huidizos del doctor,
teta y luna, mundo pezón,
instrumentista de mal agüero analizando la succión del preso.

lunes, 8 de marzo de 2010

La tertulia
Ángeles Santos

LA VIDA NECESARIA
(A la mujer en el mundo)
María del Mar Estrella

Hay mujeres que tienes la costumbre de mirar a los ojos.
La sincera costumbre de mirarnos el alma, del revés y para siempre..
Hay mujeres que siempre nos encuentran en el momento justo.
Al borde mismo de la desolación o del fracaso,
y con una sonrisa, una palabra, un mínimo silencio
nos fecundan.

Hay mujeres de luz, de pura raza, de alimento sonoro.
Milagreras silvestres que florecen
entre las bacanales del asfalto.
Hembras de un sólo rostro, que se animan
a dar el corazón como si nada.

Y apenas las descubres, algo crece en tu interior, se expande,
se llena de sonido, de sentido,
de solidaridad invulnerable.

Y si un día se van, se van en lluvia.
En lluvia consistente que guardará nuestra raíz.
Su huella ha de quedar aquí, en este hueco pequeño y solidario,
como queda la huella en la vasija,
rota por el tiempo.

Hay mujeres que alzan la bandera que otras dejan caer.
Mujeres pueblo que reivindican la esperanza.

Porque nunca sabrán su dinastía,
que las bendiga el sol
y lo que dieron;
la vida necesaria.

A mis mujeres y a todas las mujeres del mundo, felicidad para su día y todos los días de sus vidas.